Todo pasa en esta vida,
todo pasa como el río
que las plantas las irriga
y en el mar queda cautivo.
Nada vuelve del pasado,
nada vuelve con deseos
a no ser lo que pensamos
cuando vienen los recuerdos.
Pasa todo de repente,
pasa todo de improviso
solo espero que la muerte
se extravíe en el camino.
Como el viento que invisible,
como el viento que deshoja
voy obviando los fetiches
y gozando más la aurora.
Para bien de la jornada,
para bien de mi camino
llevo alegre siempre el alma
recordando a mis amigos.
Mala suerte si la muerte,
mala suerte si en sigilo
se aparece de repente
y me encuentra distraído.
Todo cambia, aunque no quiera,
todo cambia en este mundo
y en los cambios uno piensa:
¿Este mundo es más seguro?
Con el tiempo me envejezco,
con el tiempo no hay atajos
y a más viejo menos veo
si la luz se va apagando.
«Todo pasa, nada vuelve,
pasa todo como el viento
para bien o mala suerte
todo cambia con el tiempo».