Hasta hoy no sé
donde te escondés
eres como algo olvidado en casa
y que luego uno no encuentra
en ningún rincón
ni en el rastro de los pasillos
de la memoria.
Entonces,
te hacés nostalgia,
sonrisa,
te hacés pequeñita,
y dolés amor
como duele una astilla,
una bala,
un silencio...