I
Tiene mi niña un vestío
con los lunaritos verdes
bordaos en sus volantes
que aceitunitas parecen.
Sus ojos son dos estrellas
inspiración de poetas
de los cinco continentes,
tiene mi niña un vestío
con los lunaritos verdes.
II
Un clavel lleva en el pelo
blanco como la azucena
y en las manos dos palomas
que hacia las alturas vuelan.
Con estilo y poderío
su baile quita el sentío,
su arte no tiene fronteras
y un clavel lleva en el pelo
blanco como la azucena.
III
La sangre de Faraona
que le corre por las venas
vibra al son de una guitarra
que su coraje despierta.
Cuando el salero derrocha
con mirada misteriosa
borra toítas las penas
la sangre de Faraona
que le corre por las venas.
IV
Brillan como dos luceros
sus ojos color de miel
y sus destellos dorados
los hacen resplandecer.
Amapolas son sus labios
dulces, fragantes y sabios,
¿qué más se puede tener?
¡Si brillan como luceros
sus ojos color de miel!