El rugido se apaga en la tormenta,
mientras el alma busca su rincón,
una marea callada y violenta
va encadenando a este corazón.
El mundo exige garras de acero,
un paso firme que no deje huella,
un caminar de lobo y de guerrero
bajo la luz de la última estrella.
Que la bestia Senshi regrese
para que oculte lo que mi corazón siente,
que el fuego antiguo en sus venas cese
y levante un muro frente a la gente.
Que el Tigre vista su piel de batalla,
que guarde el secreto en la oscuridad,
porque cuando el silencio calla,
solo la bestia protege la fragilidad.