Quinteros Fabian

LA SONRISA QUE NUNCA PUDIERON QUITARME 

LA SONRISA QUE NUNCA PUDIERON QUITARME 

 

  Quizás la vida me ha golpeado más veces de las que imaginé.

  Quizás hubo noches largas, silencios tristes y heridas que nadie llegó a ver.

  Pero aun así, cada caída me enseñó algo, cada lágrima me hizo más fuerte y cada dolor dejó una lección escondida.

  Porque la vida puede cansar el alma, puede doblar los sueños e incluso apagar momentos felices, pero jamás podrá vencer a quien decide levantarse otra vez.

  Y aunque el camino no siempre sea fácil, todavía conservo lo más valioso:

     La esperanza en el corazón y una sonrisa sincera que ni los golpes del destino pudieron quitarme.

  Porque sonreír no significa no sufrir, significa tener el valor de seguir adelante a pesar de todo.