carlos emilio correa mendez

CROMÁTICO

Tres colores indistintos y lejanos

dueños de la lluvia, vientos y la brisa;

del horizonte la sierra se divisa

el cielo imponente y soberano.

 

Las nubes blancas se posan en vano

listas para llorar sin amargura,

pero, rápido pierden su blancura 

la brisa se las lleva de la mano.

 

Y en el amago de lluvia fallido,

se diluyeron los reacios colores,

solo el gris y verde han salido.

 

Otro día esperando en la cima,

qué el suave viento se ausente,

que se diga: la lluvia de aproxima.