Son tus ojos la luz de mi día
en ellos encuentro la paz y el amor,
por nada del mundo yo cambiaría
tu clara mirada que ahuyenta el temor.
Me pierdo en el fondo de tu alma valiente
cada vez que tus ojos se posan en mí,
un brillo sincero, seguro y presente,
que me hace dichosa desde que te vi.
Esfumas las sombras con solo mirarme,
reflejas la fuerza de tu protección;
No hay faro más firme para guiarme
que esos ojos bellos de mi devoción.