El día en que caí en cuenta y lo supe,
mierda te llevé un capuchino,
mi corazón ya te había elegido sin decirme nada..
En ese momento tu felicidad se volvió prioridad
para mi alma, sabía que no estaría
tranquila no antes de provocarte una sonrisa..
Porque si te veo sonreír algo dentro de mi
de repente se calma, se trata
de algo tácito, no necesita de alguna palabra..
Tú sonriendo, tú feliz, desde aquel día
para mí es un gran triunfo,
como si ganara medallas o recibiera un premio..
Me contagias, es como si me traspasaras
toda tu alegría, tu felicidad ahora
la siento mía, tu sonrisa renueva toda mi energía..
Para mi Luna.
24/05/2026