Luis Ernesto Hernández Aguirre

SOLEDAD

Soledad de multitudes

imposible de encontrar,

esquiva,

perdida,

no se muestra por azar

escondiendo sus virtudes.

 

Soledad que das espanto

difícil es de entender,

incomprendida,

imperceptiva

Sin raíces al ayer 

Sin presente ni pasado

 

Soledad del corazón,

tesoro de la beldad,

receptiva,

imperativa,

fuente clara de verdad

espejo de tu interior.

 

Soledad que te avasalla,

se erige sin avisar,

impulsiva,

relativa,

castillos que vienen a alzar

ciudades amuralladas.














Soledad impertinente,

que reclama señorío,

iraciva,

invasiva,

en el hombre confundido,

que gobierna siendo huésped.

 

Soledad que se encuentra

en profundidad extraviada,

precisa,

permisiva,

y que saca de la nada,

el valor y fortaleza.

 

Soledad regalo eterno

en envolturas extrañas,

divina,

altiva,

que surge de las entrañas

torna al hombre su propio dueño.