Soledad de multitudes
imposible de encontrar,
esquiva,
perdida,
no se muestra por azar
escondiendo sus virtudes.
Soledad que das espanto
difícil es de entender,
incomprendida,
imperceptiva
Sin raíces al ayer
Sin presente ni pasado
Soledad del corazón,
tesoro de la beldad,
receptiva,
imperativa,
fuente clara de verdad
espejo de tu interior.
Soledad que te avasalla,
se erige sin avisar,
impulsiva,
relativa,
castillos que vienen a alzar
ciudades amuralladas.
Soledad impertinente,
que reclama señorío,
iraciva,
invasiva,
en el hombre confundido,
que gobierna siendo huésped.
Soledad que se encuentra
en profundidad extraviada,
precisa,
permisiva,
y que saca de la nada,
el valor y fortaleza.
Soledad regalo eterno
en envolturas extrañas,
divina,
altiva,
que surge de las entrañas
torna al hombre su propio dueño.