A veces tenemos las mesas de comensales repletas de panes de múltiples sabores y tamaños, preparados con exquisitas recetas de famosos panaderos nacionales e internacionales...¡y los consumimos recién salidos del ardiente horno rellenándolos al gusto de nuestro paladar!
En muchas ocasiones encontramos algunos pasados de la fecha de elaboración o endurecidos, guardaditos en la alacena de nuestra cocina...¡Entonces nos damos cuenta de que es preferible comer \"pan duro\" mojadito en la taza de chocolate caliente, cuando nos ataca el hambre , especialmente en la hora de la merienda, pues es lo único que hay.
¡Pan... aunque sea duro!
Nhylath