Tienes una mirada
de océanos suspendidos,
con ojos de bosque incendiado,
pájaros resplandecientes
y un albedrío de voces
que me regala sus flores de primavera.
(tin… tilín…)
(shhh… campanillas al viento…)
Posees la placidez de los ríos
con sus ninfas de espuma,
sus peces soñadores
y un arcoíris tendido
como puente hacia tu puerta.
(clín… clan…)
(tiemblan semillas al viento…)
Sonajeros de mi alma,
sonajeros de mi alma.
Hoy voy limpio a tu puerta,
hoy voy limpio a tu puerta.
(tin… tin…)
Sonajeros de mi alma,
sonajeros de mi alma.
Por eso hoy,
despojado de dudas y de lodos,
al fin podré llevarte
estas manos de relámpago
y esta tarde que me nace con raíces y destellos.
En mis bolsillos guardo árboles y semillas,
todavía húmedos,
todavía tuyos.
Y cuando abras la ventana de mis respiraciones,
verás cómo se inclina la tarde,
mansamente, hacia el idioma azul de los jardines.
(clín… clan…)
(tiemblan semillas al viento…)
Sonajeros de mi alma,
sonajeros de mi alma.
Hoy voy limpio a tu puerta,
hoy voy limpio a tu puerta.
(tin… tin…)
Sonajeros de mi alma,
sonajeros de mi alma.
Si me miras, me deshago,
si me llamas, vuelvo a nacer.
Traigo flores en la lengua
y un río entero en la piel.
(shhh… campanillas al viento…)
Déjame entregarte
lo que el relámpago me dio,
lo que el bosque me enseñó,
lo que el agua me guardó.
Sonajeros de mi alma,
sonajeros de mi alma.
Hoy voy limpio a tu puerta,
hoy voy limpio a tu puerta.
(tin… tin…)
Sonajeros de mi alma,
sonajeros de mi alma.