A falta de cuaderno, servilleta.
A falta de tu cuerpo, medicina.
Supliendo la falta con parches dejando que la herida infecte.
Cubriendo moretones y marcas para no tener que enseñarle a tus manos del cuidado ni a tus uñas del respeto.
Mi piel, antes entera, esconde mi esencia necrosada.
Mi fe, ahora nula, suplicaba descanso.
Supiste doblarme para llevarme en tu bolsillo.
Y ahora que te fuiste y dejaste algo tan pequeño como tu
ausencia,
temo que me hayas doblado tanto que me haya quedado igual de pequeña.
Mi carne perdió su valor y a cambio ahora cuesta pena.
Tu intención borrosa por din tiene sentido. Por fin nació, por fin dejó de gestarse.
Por FIN.