Llaneza

La magia de las palabras

Aun sin latidos tienen vida propia,

caen en el vacío y reaparecen

con la magia del ademán.

 

Con sus  filos invisibles

hieren, desgarran el alma

cuando los labios no la sellan.

 

Se escriben con estelas,

vibran con la emoción 

y habitan en la mirada.

 

En el diálogo son triviales

se modulan con la voz 

y en la inmensidad son ecos.

 

La  palabra solo se pierde

con el paso de los años

en el laberinto del olvido.