__Verano de puertas abiertas__
No hubo viajes ni tren,
ni castillos junto al mar;
mas supimos inventar
mil tesoros en el bien.
Con cartones del almacén
hicimos barco y castillo;
y con un viejo ladrillo
armamos fuerte también.
Mamá colgó en el cordel
sábanas como un palacio;
y aquel humilde espacio
pareció jardín de miel.
Papá pintó un barrilete
con colores de alegría;
y en la tarde se veía
bailar alto el juguete.
En frascos de mermelada
guardamos luciérnagas;
y las noches más amargas
se volvieron encantadas.
Con harina y con azúcar
mamá hizo pan casero;
y el aroma del sendero
nos hacía hasta cantar.
Bajo el árbol de la plaza
contábamos aventuras;
y entre risas tan puras
la tristeza huyó de casa.
No tuvimos mucho oro,
ni piscinas ni mansión;
pero sobró el corazón
en aquel humilde coro.
Y al final del mes de enero,
cuando el sol ya se dormía,
comprendimos la alegría
del amor simple y sincero.
Emiliodr/Mayo 23/26