Rompe tus látigos
desgarra tus cerrojos
revienta las ataduras.
Bajo polvo y tierra
el puñal afilado de plata
era tuyo y de nadie,
muerte inmediata.
Huye de tu condena
esconde el hilo de sangre
tras el fruto de tu pena.
Entre pinos y abetos
el esqueleto del miedo,
la raíz de los males
tu madre, tu padre.
Solo quieres liberarte
enterrar el puñal,
en tu oscuridad sueñas
con besar la libertad.
© Ishtar Terra 2026