Rosario_Bersabe

Puerto de Santa María

El oleaje del mar

se enreda en el corazón,

cuando en el puerto se oye

de la guitarra el bordón.

 

Huele el aire marinero

a salitre y albahaca,

y el mar emite un suspiro

que en el corazón se clava.

 

¡Ay, pena mía!

¿Por qué me ahogas?

¡Corta la soga,

de mi agonía!

 

Me fui buscando un fandango,

al bar La Pescadería,

y encontré a un viejo cantando

su copla por alegrías.

 

Hay un eco en la taberna

de palmas y algarabía,

que encienden la madrugada

las coplas por bulerías.

 

¡Ay, pena mía!

¿Por qué me ahogas?

¡Corta la soga,

de mi agonía!

 

El Guadalete me llama

con su espejo de cristal,

y yo le cuento mis penas

pa’ que las arroje al mar.