FRANCISCO CARRILLO

otra vez..

Esa mañana salió 

el sol privado de fuerza

le dejaron las estrellas

un poco, de resplandor

fueron lágrimas de tierra 

dolor de la luna llena

tristeza, la noche dio. 

 

Se despertó un nuevo día 

con la pena de saber

que por amar, por querer

anoche otra mujer

sin saber perdió la vida. 

 

Rosas blancas y azucenas

que en el campo se marchitan

por las manos que codician

y a su vez, cumplen sentencia

obligadas por violencia

dando la vida que seca. 

 

Ya no son las primaveras

ni los inviernos tan fríos 

ni la mañana si quiera

ni la noche con sus brillos,

ya no tienen su belleza

cuando la muerte despierta

otro día entre alaridos. 

 

Lloran las almas de pena

otra vida se ha perdido

otra vez cumple el castigo

quien menos lo mereciera,

esta mañana no brilla

la luz del sol en las calles

pues la noche quiso darte

esa sentencia prohibida. 

 

Vuelve a surgir injusticia

por los hombres que no quieren

y pagan con sus mujeres

la carencia que ellos no tienen

entre manos asesinas,

vuelve a ser injusta muerte. 

 

Llora la noche por ser

culpable de ser testigo

sabiendo que amanecer

ni es solución ni motivo

por perder otra mujer,

a manos de su asesino.