Por culpa de un amor que me abandonó,
me tiré a la bebida,
buscando en el alcohol el olvido del dolor y una nueva vida.
Mis amigos me aconsejan que me detenga,
por un amor no vale la pena, que no vale la pena;
y que siga viviendo la esperanza de encontrar un nuevo amor.
Yo les digo muchas gracias, pero no tengo ganas
ni fuerzas me quedan para buscar un nuevo amor;
si no me he recuperado y es profundo el dolor que llevo por dentro,
y ciego de pena, no miro a los lados.
La cantina se ha vuelto mi rincón esperado,
Allí encuentro buenos amigos que alivian mi dolor
entre copas, barajas y cuentos... olvido mi desamor.