LA VIDA NO ESPERA
La muerte no avisa, solo llega
un día cualquiera
con el café a medio hacer.
Tú con los planes colgando del bolsillo
y el mundo girando igual, sin saber.
El semáforo cambia, alguien ríe,
el panadero amasa como ayer.
Mientras tanto, tú buscando sentido
en rutinas que nunca se detienen
y el corazón vacío de instantes.
Así que antes de que otro día
te encuentre con la agenda intacta,
equivócate a propósito,
besa sin permiso, disfruta, ríe, llora
y planta un árbol que no veras crecer.
Di lo que guardas,
vive un poco más,
sin preparar un final perfecto
entendiendo que un minuto entero y vivo
vale más que una vida incompleta.
— LMML