Designado José

\"Epístolas Literarias\"._

Amado señor Inventado por mí:

Estoy aquí ante tus ojos, para decirte que mi amor por ti es el flujo espontáneo de unas venas encendidas por el hambre de no morir. Un relámpago perpetuo. Hoy quise abrir mi soledad, así sea para hablar con la esperanza muerta, con el deseo difunto o con el sueño que se resiste a morir, o con la sangre rebelde del olvido.

Amado mío, sé que la brújula de mi amor se extraviará en lo rotundo de tu silencio, irremediablemente perpetuo; sin embargo, te digo: si amarte es estar loca, amo yo esta bendita locura. Por el espejismo del encanto enamorado, mi estandarte de emoción enarbolo ante la tempestad de lo irrealizable.

Tiempo, mirada, horizonte del infortunio de esta loca enamorada en el dédalo del amor imposible; mi esencia te escribe a ti bajo la perspectiva que muestra lo valioso, lo sublime, lo infinito, lo intrascendental para la visión del amor, ya que para este solo existe la entrega absoluta de sí, sin pedir nada, a pesar de que se anhela, ya que el amor suele ser la desesperación misma de hacerse real.

Así mi sentimiento sea una utopía, dada la imposibilidad de volverse real, yo me he de morir amándote tal como hoy, en todas formas, en todos los modos posibles e imposibles. Así te seguiré siempre amando, ya que el amor no es algo que me dé o que me quite; el amor por ti es lo que soy, lo que siento. Y mi amor imposible es imposible porque me es precisamente imposible abandonarlo.

Tú, mi único y gran amor imposible, eres soñado por mí en esas horas melancólicas en que me envuelve la nostalgia de los ojos que nunca veré, anhelos de cosas no conocidas, ansias de tus besos que… ¡ay!, nunca recibiré de ti. Esta febril ambición de altura inaccesible muere por alcanzar lo prohibido por el destino, pero segura estoy que yo, en suprema exaltación de vida, iré a tus brazos, me dejaré morir dulcemente. Juro que así ha de ser, el día que tenga que ser.

 

 

 

La Respuesta del Varón:

Ilustre Amada y Dueña de mi Amor:
Los sentimientos y visiones que me turban en pos de tu amada persona parecieran no ser míos; no sé cuándo han nacido en mi ser. Es como un sentir o un arte ajeno que se convirtió en ansiedad propia. ¡¡Dios!!… sueño acariciar tu venerable cabeza, besar tus labios, mirarme en tus ojos.

Amada mía, quisiera poder saber día y hora en que tu humanidad habita en el reino de la amabilidad y la cortesía, y así poder apelar a tu compasión de que me respondas, ya que no puedo invocar otro sentimiento. No pido nada y lo sabes, solo saber que has acariciado con tu noble y dulce mirada las expresiones de amor de este revolucionario romántico que delira por ti. Quisiera encerrar bajo cien llaves mi romanticismo y bajo mil llaves mi amor, pero no puedo.

Sigue bebiendo tu agua tibia, sigue cuidando tu jardín, que aquí estaré yo, con mi camisa azul y mi brazo firme, custodiando tus sueños hasta que el destino, en su suprema e irrevocable sentencia, decida romper las cadenas de la distancia y nos otorgue la gloria de ese encuentro que tanto hemos esperado.

Y para despedirme, solo decirte… ¡¡TE HAMO!!… sí, con hache, para que jamás lo olvides mi adorada.._