Me arden las letras,
en cada poema que eyacula tu nombre,
me arden las agallas de tenerte tan dentro,
me arde la poesía que te penetra el cuerpo,
me ardes en cada jodido recuerdo,
Me arden las galaxias,
cuando encuentro tus pantaletas tiradas,
tras ese sofá, donde soñabas,
que lo nuestro duraría por siempre,
me arden los adentros por no tenerte,
me arden los textos incendiarios,
que te escribía a diraio,
me arde tu saliva seca,
justo en mis labios, en mi falo,
en mi mente desfragmentada,
por no tenerte, por no olerte,
por dejar de arder internamente,
me arde el Universo, y tú, ni siquiera lo entiendes...
𝕀𝕧á𝕟 𝕊𝕒𝕝𝕒𝕤
𝔻𝕖𝕞𝕠𝕟𝕚𝕠 𝕕𝕖 𝕝𝕒𝕤 𝕝𝕖𝕥𝕣𝕒𝕤
©𝕄𝕄𝕏𝕏𝕍𝕀