anthony carrasquel

Otoño en la Primera Estación (la verdad antes que la mente le permita al corazón entregarse en otros brazos)

Nunca negaré que de este amor fuiste la primera, la raíz que sostuvo el principio de mi historia, pero la falta de sol cambió la primavera y el frío se nos fue quedando en la memoria.

Hoy el jardín se encuentra reseco y agrietado, tantos inviernos seguidos desgastaron la tierra; nos quedamos en un bucle de tiempo congelado, en una tregua muda que se siente como guerra.

Le agradezco tanto a la vida por haberte conocido, y a ti por los hermosos luceros que me diste, pero en tu presencia el eco se siente más perdido y la soledad me abraza con su manto más triste.

Ya no sabe igual el beso tibio de tus labios, se nos volvió rutina lo que un día fue sagrado. Los silencios en la casa se han vuelto muy sabios y nos miran de frente como a un fuego apagado.

Quise quedarme porque te sentí amor en el pasado, por querer ver a mis hijos con sus padres al frente, pero todo salió diferente a como lo había soñado, ya que al estar y no estar... los afecta a ellos igualmente.

Siempre te he respetado, por lo que fuimos y lo que somos, y antes de que el corazón le falle por completo a la mente, antes de que el impulso nos rompa los hombros y este pecho se entregue a un rumbo diferente...

Prefiero mirarte a los ojos con el alma desnuda, dejar la cobardía que el orgullo sostiene, y entregarte la verdad, aunque duela y sacuda, porque este invierno, mi bien, ya no nos contiene.