El amor de mi vida luego del amor de mi vida
Pensábamos que el fuego ya había sido ardido, que el cofre del destino ya estaba clausurado; le dábamos el título de \"amor de nuestra vida\" a cualquier pasajero que el alma hubiera amado.
Vagábamos a ciegas por viejos escenarios, creyendo que el cenit del pecho era el pasado, que cada herida antigua, que cada sol lejano, era lo más profundo que habríamos alcanzado.
Guardábamos certezas hechas de solo viento, llamando \"eterno\" al breve fulgor de una quimera; nos conformábamos con la penumbra tibia, pensando que no habría ninguna primavera.
Pero entonces llegó... Borrando los supuestos, no como un eco tibio, sino como una hoguera. Y todo lo que antes llamamos o conocíamos como \"infinito\" se redujo a un destello de arena en la ribera.
Su mano trajo el peso de una verdad invicta, la calma que disipa la duda más antigua: sabernos elegidos, sin miedo ni pretextos, bajo una luz que abraza, bendice y atestigua.
Ella es el amor que vino después de lo que creimos, el puerto verdadero tras la tormenta incierta; el alma al fin supo, mirándola a los ojos, que nunca, hasta su entrega, estuvo bien abierta.
_Jean Rivero_