Si te pienso, te hago mía;
si te llamo, no me duermo
a la espera que contestes,
aunque prime un gran silencio.
Aunque quiera, no te digo,
que te sueño y que te quiero,
que perduras en mi mente
si en esencia no te veo.
Si te sueño, se hace hermoso
ver que danza tu cabello
como flores en el árbol
cuando lo acaricia el viento.
¿Qué dirías, pienso yo,
al robarte un dulce beso?
No lo sé… ni lo sabré,
si esto sigue siendo un sueño...