Detiene el viento su carrera armada
al ver jugar su vuelo en tus cabellos,
y el tiempo rinde sus imperios bellos
ante la eternidad de tu mirada.
Cien ríos crecen con tu voz amada,
un millón de aves cantan tus destellos,
y mueren los inviernos ante aquellos
mil soplos de tu boca perfumada.
Desborda al universo tu lindura,
tu terneza destaca en todo suelo,
mi mente vaga ahora esta cautiva.
Sintiendo de tu aliento la dulzura,
mi amor alcanza al infinito cielo,
¡eres luz, esperanza, llama viva!