La vi por primera vez en la pantalla,
recuerdo cómo me fascinó desde el principio.
La leí treinta veces y seguía pensando en la nada.
No saqué ninguna conclusión, tal vez fue por el frío.
Han pasado años y comprendo
que no era tan difícil hacerlo.
Quizá era muy chica para entenderlo,
pues ahora soy más grande para verlo.
No sé cuándo ni cómo podré encontrarme.
En realidad, todavía no llego a conocerme.
Si quizá algún día llego a descifrarme,
¿Seré feliz? ¿podré volver a ser la de antes?
Aquella frase era del gran Pablo Neruda,
aquel gran poeta que ya se nos ha ido.
Quizá y solo ese día se me resuelvan las dudas;
de lo contrario, nada tendría sentido.
Aunque, analizándolo ya no como niña,
quizá no solo sea un momento.
Quizá solo es un proceso
del tren perfecto de la vida.
L.Telli