Salgo del trabajo cansado, con la mente estresada, camino por el bulevar y entro al bar de la esquina.
Me tomo unas cervezas para olvidar los problemas diarios, pero todo cambia cuando entras tú y empezamos hablar. Que buen diálogo contigo, de inmediato me cambias el pensamiento; nos vemos juntos en la sombra del árbol de naranja, muy cerca de la bodega.
Y luego caminamos juntos hacia el almacén del centro. Te ves hermosa con tu pantalón recién comprado y ese perfume con olor a flores que se queda en mi piel.
Este amor de todos los días cura un mal momento. Dejamos atrás los bloques de la ciudad y las calles ruidosas, nos subimos al carro y manejamos por la carretera en este viaje.
Pasamos por las casas de campo, y respiramos aire puro, sintiendo esta emoción tan real que nos une. Así es nuestra vida cotidiana, sin vueltas ni secretos.
Un romance de verdad, entre el trabajo, el almacén y el camino, donde solo importamos tú y yo. Luego apago el cigarrillo y dejamos atrás cualquier tensión, mientras escuchamos los sonidos de la naturaleza a nuestro alrededor; me abrazas fuerte y tu susurro me llena de gran emoción, demostrando que en este día crece más nuestro amor...
RIVAS JOSE
Barinas Venezuela
22-05-2026.