Es nuestro corazón
un órgano animado
en el cual el amor es imperante;
y por esa razón
ha de sentirse amado
y busca en la presencia del amante
la dicha en cada instante.
Y como le fascina
lo espera palpitante
puesto que esa atracción en él culmina;
ya que es quien determina
y alienta su latido;
que aquel que nunca amó, nunca ha vivido.