Mientras lata el corazón
y quede un soplo de vida
debes taponar la herida
que te nubla la razón.
Nunca pierdas la ilusión,
que no te asalte el rencor.
Vive en paz y con amor,
pero no hinques la rodilla
ni pongas la otra mejilla,
no des cancha al ofensor.
Avanza siempre adelante
hasta que se apague el sol,
jamás pierdas el control
y haz que tu navío aguante.
Sé valiente y tolerante,
no des voz a la tristeza.
Mientras arda tu pavesa
canta y sonríe a la vida
y camina siempre erguida
bien alzada la cabeza.