Quiero llorar, llorar, ¡ Llorar no puedo!
mis lágrimas sabor a fitoplancton
se diluyeron en el microplancton
y de tanto llorar , perdí MI CREDO.
Entonces, me embarque en el azul plancton
con rumbo, hacia la Mar de los Sargazos,
Me llevaba, un Delfín entre sus brazos,
con una patente de macroplancton.
Seguí sus instrucciones , paso a paso,
con la férrea voluntad que no espera.
En mis ojos brillo la primavera
cuando pude llorarle al ocaso
que me acurrucaba en sus regazo.
Mi ojos lacrimosos lloraban
y mis lágrimas se purificaban.
Al retornar el nido, donde anido.
¡ Escuche !: \" La fe mueve montañas \",
el Placebo, tenía hecho su hazaña
y, MI CREDO, NO LO HABÍA PERDIDO.