Poema en Hipérbole (Prosopopeya)
La tierra canta desde la sabana y mi corazón la siente,
cuando los ríos gritan y se desbordan de su cauce,
y las montañas se mueven cuando canta el jilguero,
y el cielo siendo sincero lleva su dolor en las estrellas,
y el sol grita -“qué calor”-, cuando la temperatura se derrite,
en el alma llena de inherente temor por la carga pesada,
y que lleva entre sus hombros por el terrible y vil muerto corazón,
la tierra vuela y gira en su eje, pero, no sale del asombro,
cuando el cielo y la tierra se unen en el horizonte,
para gritar un te amo que yace friolento en el firmamento,
y las estrellas miran hacia el suelo con ojo tuerto,
y se acaba el desafío en frío y es poder subir con alas al cielo,
como un cometa de luz en plena oscuridad porque ve lo que siente,
y exagero como la luz vuela y llega desde el universo oscuro,
pero, el canto vuela lejos cuando el pájaro grita de emoción,
y se siente el ocaso sin el sol que sonríe desde el cielo,
a buscar que la vida camine con destino fijo,
porque la tierra lleva en su verdor a la pera que no espera,
y la manzana en el corazón porque grita que es del color del rubí,
como el corazón que late a prisa por volar lejos,
en la tierra que late por el llanto de dolor en el alma…
Por: Srta. Zoraya M. Rodríguez
Seudónimo: EMYZAG