El verano se fue
y con él
tantos “yo quisiera”.
El viento me susurra su caricia silenciosa,
me vigila
y lo dejo pasar
libre
como lo que es.
libre, ajeno y frio.
Como una plato de comida fria
Quisiera decir basta
y que me entendiera.
Quisiera decirte: dame paz
y que aquel tormento en el que te convertiste,
desapareciera.
Qué lástima, que lastima por mi.