-La postal-
Alcanza la superficie
incluso puede echar un vistazo
antes de regresar
a enmarcarse en la postal
donde su marco envejece.
Pero hay un asunto pendiente
que no puede hacerse
si no es capaz de emigrar
del mundo al que pertenece.
En menudo debate se mete
tan solo por asomarse
a ese espacio infinito:
universo para valientes.
Aún no sabe que
no se trata de querer
o no querer hacerse
sino de saber aceptar
cuanto suceda el desprenderse.
Porque no hay nadie (no)
nadie puede
ni aun queriendo muy fuerte
congelar la vida
maquetar el mundo que se prefiere.
Del mismo modo que una ola se desvanece
que una roca de la cima se desploma
que la ciencia
un día cualquiera a sí misma enmudece
(para conformar otro idioma)
así mismo el devenir acontece
en ocasiones
como un día más
enmarcado en la postal
que colgada en la pared se defiende;
y en otras
tras el sobresalto
de abnegado vendaval
(que a saber a dónde irá)
le desprende
¿Será el suelo el final
si aferrado a la postal permanece?
o un simple salto
eso sí, sin saber dónde caerá
tentado por
!Qué sé yo!
¿La curiosidad
o esa inercia trascendente
de aquellos que no caben
que si se quedan
sin remedio empobrecen?
No hay pared suficiente
no hay postal
que resista el vendaval
ni a una solemne voluntad.
Y si el tiempo existe
tal cual un reloj
hace tic tac
tal cual el sol un día se va
y al otro viene
entonces
¿Solo sirve contar?
¿Acaso
no es lo mismo
si dos veces viene
que si cien veces va
y mil veces vuelve
¡que si nunca se mueve!
y es la postal
la que viene y va
y nuca igual
y siempre en el vendaval
se mantiene?
En menudo debate se mete
tan solo por asomarse
a ese espacio infinito:
universo impredecible
huracán, tsunami
brisa fresca que viene del mar
calima del desierto
cometa Haley
abrazo inesperado
capítulo desvelado
de aquel libro
que no se pudo acabar
sol que se fue
y que hoy vuelve
¡Sííí!
un día más
uno más
ni más ni menos
que un poco más
de la verdad
que en verdad
es verdad