Nkonek Almanorri

HUYENDO DE LA PUDRIDEZ.

 

 

A mí me gusta esta palabra y definición, pudridez, cercana a la putrefacción de algo que habla de hechos concretos; no está aceptada en la RAE, tampoco la palabra Ignorantación lo está, y sin embargo es un hecho real que conlleva ignorantar a una sociedad, aculturizarla y por último destruirla: Es un acto de pudrición. Me interesa, como gesto o señal de rebeldía, estos hechos en que lo imposible e impensable aparece y rompe las ideas de otros tan bien impuestamente estructuradas que ya tenemos sobre lo que es normal y aceptable. Vivimos cada vez más metidos, se diría que casi sepultados, en esas definiciones; ya es, desgraciadamente, parte de nuestra realidad. En este sentido expongo el ejemplo de un hecho, real, con el que trató, cierta persona, aquí, de hacerme creer que por su currículum – que me envió a mi correo de Poemas del Alma - sin que yo se lo pidiera ni querría saber de él – trató de imponerme la idea de que bastaba sus títulos universitarios y hasta cuasi pseudos literarios para querer imponerme el hecho de que con tales documentos sus ideas eran válidas sobre mis argumentos basados en hechos ciertos, verídicos y constatados. Es de esta pudridez de la que huyo y a la que me refiero.