HECTOR FRANCO

La Mesa sigue puesta

Sé que no te has ido del todo;

aún te espero con café caliente

y pan dulce sobre la mesa.

 

Te extraño de una forma tan extraña:

como quien espera una cita,

con temor y nervios,

y con la sospecha amarga

de que quizá no llegues.

 

A menos que los muertos aprendan a volver,

seguiré esperándote;

con ansias desesperadas,

hasta que el café se enfríe

y el pan pierda su ternura.

 

Y si no vuelves, no te preocupes;

yo también aprenderé a morirme,

esperándote,

entre sorbos de café frío

y pedazos de pan duro.

 

Héctor Franco; La Mesa sigue puesta.