Renacer nos toca cada día
como el sol que nace al horizonte;
renacer, es parte de la vida,
con su dicha, alegría o dolores.
Germinar como hacen las semillas
que del surco brotan nuevas flores
las que luego, dan y fructifican,
dando vida a sus preciados dones.
Renacer cada día es ventura,
la esencia que nutre al ser humano
que existe, que piensa, pero actúa.
Y es semilla que va dando frutos
por caminos que él va transitando
y en su mente lleva claro... ¡el rumbo!