Dayanara Montalván

Aprender a cuidarte.

Tú no eres mi sangre, y lo sé… 

porque no eres como yo, no 

respiras de la misma forma 

en que lo hago yo… pero, 

¿acaso eso importa?

 

Prefiero destruirte con mis

propias manos, para que 

ningún otro imbécil… tenga

el privilegio de dañarte, me 

adelantaré a cualquier dolor… 

yo te destruyó y te reconstruyó.

 

Me duele no conocer tus

aspiraciones… pero, conozco 

lo que te aterra de mí, odias

tenerme en tu círculo familiar,

yo no escogí ser tu guardián.

 

Perdóname por fallarte,

es también mi primera vez,

cuidando a alguien que no sea mío,

¿Podemos aprender juntos?, te

puedo prometer que seguiré ahí.