Andgue27

Idilio del silencio

Cuando el gallo con su anuncio
la alta aurora despertaba,
ella, entre el frío y la bruma,
descendía a la quebrada.

Mientras el sol con sus flechas
la densa niebla rasgaba,
mandarinos y rosales
rozaba ella con su falda.

A unos palmos de la cerca
que de mi la separaba,
giró su rostro sutil:
me miraba, la miraba.

Luego de verse sumergida
donde el agua la bañaba,
se fue cantando a las flores 
y mi voz no dijo nada.