Arrancada de tallo
sorprendida
lejos estaba de mi raíz
los pétalos
de a uno
se unían al viento
un murmullo
me abrazó
como canción de cuna
vi lágrimas en sus ojos
me quiere mucho, poquito, nada
temblaban sus manos
conté los pétalos restantes
al ritmo de la canción
y le sonreí.