Mentiría al decir, que no tuve deseo de poseerla
nuevamente al verla así desnuda en mi cama,
engañaría a mi propio corazón
si miento al decir que no quise quedarme a su lado,
quería extender mis manos temblorosas por todo su cuerpo,
mis labios ansiado por un poco mas de su piel
y de su aliento pide descansar en su pecho
que sabe a fruta fresca y a miel.
Esta tan bella esta mañana, pero debo dejarla sola,
aspirare todos sus olores y los llevare conmigo a donde valla
me angustia el saber que no estaré aquí cuando despierte
y pronuncie mi nombre reclamándome.
Danzara errante su imagen en mis pupilas
emborrachándome de amor a cada instante,
Descansa mujer, pronto he de volver
y seré como ayer, y para siempre, exclusivamente tuyo.