Ahí viene errante, sin sueños, perdido en esta vida
Acercándose a la gente por una moneda
Hablando con el viento, durmiendo bajo la luz de la luna
Sombra de lo que fue, eco sin fortuna
Antes tenía un nombre y una mañana clara
Ahora solo arrastra pasos de aire cansado
Sin miedo a la muerte, con miedo a existir
Se apaga poco a poco, como una vela que nadie encendido
Sin nadie que lo oiga partir
Sin sueños que cumplir