Sus palabras secas son
cuchillos afilados, que se te clavan..
Justo allí dónde algo late
desbordado, la garganta se te cierra..
De repente no encuentras un
escape, no hay salida, te estás ahogando..
Por más que intentes flotar,
ni siquiera la superficie es una opción..
Solo te queda la rendición,
dejarte ir por aquel camino inundado..
Porque aunque sangres,
es lo más mágico sobre la faz de la tierra..
Sufres, te quemas, pero
tu vida y tus piernas gracias a esas dagas es que avanzan..
Mar.