Mansedumbre.
No es rendirse,
es confiar sin decir nada.
Manos vacías
que no se cierran.
Amar entero,
hablar poco.
Como aquel
que dio todo lo que tenía,
sin ser visto,
y su entrega valió más
que todo el oro del mundo.
Sergio Alejandro Cortéz
Villa Dolores
Traslasierra, Córdoba, Argentina