Anoche soñé soñadora,
y soñaba con una fuerza que no explicaba,
que corría y que lloraba,
que alcanzaba el alba con tu mirada.
Anoche soñé soñadora,
y soñaba con una libertad que no esperaba,
que creaba y derrumbaba,
que era la arcilla de la montaña.
Anoche soñé soñadora,
y soñaba maravillada,
que volaba y que saltaba,
como las avecillas en la llovizna.
Anoche soñé soñadora,
y soñaba con un futuro que no aclaraba,
que reía y que todo cambiaba,
como un reloj en una sala.
Anoche soñé soñadora,
que era yo,
la que soñaba.