Lo que estaba en mis manos
lo hice
puse el corazón en los ojos
los ojos en el pecho
vendí los aretes que me celebrabas
cambié los ingredientes de tu receta
resistí el duelo de sangre contra carne
quité los acentos que me conectaban a tus sílabas
dejé que el agua se desviara
mi lago fue páramo.
En el dolor de la sequía
fueron animándome
los artefactos que destapó
la ausencia de agua.
Casi feliz
casi casi feliz.
En una casi paz
en una casi victoria
casi casi te olvido.