EL EDÉN DE SU CUERPO
Me siento como un ave en su nido,
acurrucado en la tibieza de su cuerpo,
como un dios en su Olimpo,
reinando en el edén que germina en mi alma.
Sus manos angelicales se deslizan sobre mi piel,
pinceles que trazan pasión en cada rincón
de este cuerpo rendido a su sortilegio.
Su piel, danza que enciende la chispa,
baila con la mía,
una coreografía secreta
donde el silencio nos besa en la penumbra.
Sus palabras, dulces arpas,
acordes de melodías antiguas,
resuenan en mis venas,
hundiéndose hasta lo más hondo de mi ser.
Sus besos, brasas vivas que arden en mis labios,
dejan marcas invisibles,
huellas de un incendio que no se extingue.
El perfume de su cuerpo invade mi aire,
y cada aliento se torna un vicio,
en ese rincón de la habitación
donde el mundo se disuelve,
y solo quedamos nosotros:
dos almas encendidas en el mismo fuego.
Título: EL EDÉN DE SU CUERPO
Autor: Ceuleman Villacinda
País: Guatemala
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