__A veces llega un verso__
A veces llega un verso
saltando por el sol,
como llega un gorrión
a un patio con refresco.
No trae capas ni espadas,
ni sabe hacer milagros,
pero espanta despacio
la sombra del cansancio.
Se sienta en la ventana
cuando la tarde llueve,
y en voz pequeña mueve
la pena de la casa.
Parece una semilla
guardada en un bolsillo,
o un barquito sencillo
cruzando la llovizna.
A veces una rima
enciende una ilusión,
y vuelve el corazón
a abrir su ventanita.
Los versos, si son buenos,
no gritan al llegar:
aprenden a esperar
como esperan los sueños.
Emiliodr/Mayo 20/26