El gallo de mi vecina acaba
de poner un huevo de oro,
poco a poco comenzaron a
tener fortuna y la gente se acercó
a ella, la avaricia apenas aparecía.
Todos los días el gallo daba
muchos huevos de oro, pero la
dueña dejó de darle de comer,
porque para ella ese gallo solo
era su fábrica de dinero.
Se quedó sin fuerzas y sus
plumas caían sin colores,
solo el cielo sabrá qué sufrimiento
tuvo que pasar el gallo, qué
mujer tan cruel se volvió su dueña.
Ella lo dejó en el pantano,
sin piedad, sin mirar atrás,
quedo solo y sin vida, solo
por no ser útil según ella,
¿Ese era su fin? Creo que sí.