Roma.

Luces encedidas

Encendieron las luces y por primera vez no pude esconderme detrás de nadie.

Ahí estaba yo: con todas mis dudas, mis cambios, mis versiones rotas peleando por existir al mismo tiempo.

Y entendí algo horrible y hermoso: a veces la luz no viene a salvarte, viene a mostrarte tal como sos.

Tenés que enfrentarlo, hacerte gauchito ante la vida. Muchos aseguran que es divertida, nomás no te escondas...