Andres navarro garrido

Cantar de las Ubiñas

Cantar a las Ubiñas

Los setenta años que pesan,

pero todavía vibra en mi sino

el clamor de esas cumbres,

las que forjaron mi destino.

Eran unas torres de caliza,

eran también muros infinitos,

y yo, joven sin más armas

que un piolet y mis delirios.

La tormenta me cercaba,

con su ejército de silbidos,

y en la noche el vendaval

me arrancaba los sentidos.

Mas seguía entre la nieve,

con los dedos aguerridos,

y en el hielo hallé un lenguaje,

de un latido compartido.

Cada cima era un gigante,

un desafío y sacrificio,

cada grieta, una batalla

contra el vértigo escondido.

Con la cuerda como sangre,

con la roca como abrigo,

yo firmaba mis victorias

en aquel aire cristalino.

Hoy ya no subo sus torres,

ya no cruzo sus abismos,

mas en sueños me despierto

con el eco de sus himnos.

Que fui guerrero en la nieve,

que en su reino fui testigo,

y aunque el cuerpo ya se rinda,

el espíritu aún está muy vivo.

Si, las Ubiñas me  recuerdan,

con su abrazo estremecido,

y en sus nieves soy leyenda,

soy memoria, soy…. olvido.

Autor: Andrés Navarro Garrido